5 piedras. Diálogos en torno al silencio

Exposición colectiva en Galería Espacio Sacáis, Sevilla

Llevo siempre cinco piedras en el bolsillo, no son un fetiche ni un amuleto, sino un recordatorio de mi propia fragilidad y de la fragilidad humana, de la brevedad del tiempo y de lo callado que se queda todo cuando soy capaz de escuchar su tintineo en mi bolsillo. Las fui recogiendo en mi camino y me recuerdan lo afortunado que soy, a pesar de los reveses, cuánto camino he recorrido y cuánto me queda aún por recorrer.

Me gusta salir a pasear antes del alba, cuando todo está aún en silencio y puedo escucharlas parlotear en ese idioma que hablan las piedras, un lenguaje duro y a veces hiriente, pero lleno de poesía. De conversaciones comprometidas con sus profundas raíces, que recuerdan el hogar que dejaron atrás buscando otras vidas, otros futuros, como traídas por la mano del destino.

No son mías, yo no las hice, y realmente tampoco las busqué, ni las encontré, nos cruzamos en el camino y me encontraron ellas a mí, soy yo el que les pertenezco, para llevarlas a dónde me piden y encontrarles el lugar que se merecen. Un lugar desde el que transformarse, abandonar su cáscara y levantar el vuelo, porque eso es lo que hacen las piedras, chocarse, hablar, transformarse a la vista de todos, sin que se perciba, y cambiarlo todo

Y los que ya fuimos piedras, pudimos convertirnos en otras cosas y levantamos nuestro vuelo, nos vamos estando quedos contemplando sus obras, nos estremecemos y nos conmovemos a su vista.

5 piedras. Diálogos en torno al silencio es una exposición pensada para cinco artistas que se mueven entre el dibujo, la pintura, la instalación, la escultura, la cerámica y la fotografía; y se expresan en torno a la figuración y lo conceptual. A pesar de esas diferencias son capaces de dialogar artísticamente entre sí y hacer convivir sus obras más allá de la coherencia formal o visual. Ponen al servicio de sus necesidades expresivas las técnicas y los variados lenguajes artísticos, sin dejarse atrapar por la superficialidad de lo aparente. Sus obras guardan mensajes alrededor de la lírica, las inquietudes de su generación y de las urgencias sociales que nos acucian a todos. Y ahora lo fácil sería decir que son el futuro, lo que está por llegar, pero eso sería terriblemente injusto y denotaría poca amplitud de miras, porque ya están, ya son las piedras sobre las que se está construyendo el arte que está llegando, ya han participado y ganado donde otros aún no han alcanzado su meta, siguen creciendo y aportando con una generosidad propia de los que están llamados a hacer cosas aún mejores, y como pétreos pilares ya sostienen el arte contemporáneo. Pero esta exposición habla, aunque suene paradójico, del silencio, y eso es lo que nos trae hasta aquí una necesidad de silencio y cinco formas diferentes de expresarlo a través de las artes plásticas.

© Mariano Luque Romero, comisario de la exposición.

Desórdenes

Exposición de Eva Mancha Canterla en Sala Transversal, Universidad de Sevilla

¿Cuánto del artista sigue quedando del artista después de una década medicándose? Es la reflexión que Eva Mancha Canterla le transmite al público a través de Desórdenes. Una reflexión sin dramatismos, lejos del sentimentalismo, que lo que pretende es desvelar un tabú y mostrarnos una realidad que nos empeñamos en esconder, los tratamientos siquiátricos

Son diez años de una vida y una trayectoria artística marcada por una llave química que debiera “arreglar” o “extirpar” lo que esté mal en su cabeza. Diez años guardando blíster de una medicación que ya forma parte de la vida de esta artista y, por tanto, también de su obra, porque el arte es eso, la permeabilidad entre la vida y la obra, no existiría la producción artística sin ese tránsito, sin ese ir y venir entre lo vivido y lo que producimos en el estudio. Toda buena obra de arte nace de un relato vital.

Esta exposición es un registro de las veces que todas esas pastillas han sido protagonistas en la obra de Eva. Ella ha tenido la valentía de rendirle tributo a la idea de esos tratamientos siquiátricos y sus pacientes, haciéndola tangible a través de este relato gráfico, que pone en evidencia un problema que socialmente nos empeñamos en obviar o esconder, la salud mental. Aunque la intención de la artista era desmarcarse del discurso político y moral, las implicaciones de llevar a cabo esta exposición nos ponen a todos los espectadores en la tesitura de abandonar la comodidad de la imparcialidad moral y política al respecto.

© Mariano Luque Romero, comisario de la exposición.

Fuera de juego: la perversidad de la disciplina

Exposición del colectivo Ni plata ni Forma en Galería Open Art Factory, Puerto de Santa María, Cádiz

Probablemente el arraigo del juego en el arte haya que buscarlo en nuestras primeras manifestaciones creativas como humano. Sin embargo, avanzando en el tiempo, como señala Teresa Gutiérrez Párraga en su artículo El juego en el arte moderno y contemporáneo de 2009, esta relación consciente entre el juego y el arte se da en las vanguardias históricas. Algunos ejemplos de ello: las normas para componer un poema dadá de Tristan Tzara o los fotomontajes de El Lissitzky. Siguiendo la idea de la autora anterior, fue el espíritu transgresor de los movimientos vanguardistas los que recuperaron el concepto de juego para el arte, como instrumento para oponerse a la cultura institucionalizada y conservadora.

Los movimientos del arte contemporáneo también se nutrieron de esa relación entre el juego y el arte; la esencia del Body Art o el Arte Povera apela a ese carácter lúdico de la creatividad artística. Quizás sea mucho más evidente en el arte de acción, el manifiesto Le Happening dice:

“Ellos devuelven a la actividad artística lo que se le había

quitado: la intensificación de la sensibilidad, el juego

instintual, la festividad, la agitación social. El happening es,

ante todo, un medio de comunicación interior, luego,

incidentalmente, un espectáculo. Visto desde fuera, lo esencial es

ininteligible." (Lebel, 1966).

El colectivo Ni Plata Ni Forma bebe y se alimenta de esas ideas para traernos esta propuesta expositiva.

El colectivo Ni Plata Ni Forma bebe y se alimenta de esas ideas para traernos esta propuesta expositiva.

Los jugadores de Fuera de juego han venido para quedarse. A través de la sencillez y la franqueza del juego infantil, han recreado en papel, lienzo y barro, las piezas y el tablero desde el que retar a lo establecido, desde el que romper las reglas; para construir un nuevo panorama en el que la creatividad sea la norma y la burocracia lo accesorio.

Nosotros hemos venido a jugar y el que no se haya escondido tiempo ha tenido. Hoy jugamos en casa.

© Mariano Luque Romero y Cristina del Águila, comisarios de la exposición.