Statement
Mi práctica artística surge de la necesidad de cartografiar los territorios liminales de la experiencia humana. Trabajo en el espacio donde lo personal y lo universal se entrelazan, donde la memoria individual dialoga con arquetipos colectivos.
Investigo la fragilidad de la percepción a través de series que funcionan como diarios visuales. Cada obra es un fragmento de una narrativa mayor que explora la identidad en constante transformación, el tiempo como material maleable y el espacio como contenedor de emociones.
Mi trabajo surge en un espacio propio e incierto entre el silencio y la memoria. Cada pieza es un intento de abordar aquello que apenas persiste: paisajes que la mente sostiene a duras penas, fragmentados por el paso del tiempo, como huellas que se desvanecen en la arena. No busco representar esos recuerdos, sino sugerir su esencia, sus vacíos y las emociones etéreas que los acompañan
El dibujo y la pintura son, para mí, herramientas de introspección. Los trazos mínimos y las composiciones abstractas revelan lo que las palabras no alcanzan a capturar: la fragilidad de la memoria y la naturaleza efímera del paisaje interior. Mi lenguaje artístico es deliberadamente contenido, tanto en forma como en color. La paleta restringida no intenta describir, sino resonar, evocando atmósferas de una intimidad sutil que invita al espectador a llenar los vacíos con sus propias memorias. En pintura uso el temple a la caseína por su proceso deliberadamente lento. Esta técnica me permite construir veladuras delicadas, capa tras capa, acentuando la sensación de transparencia y profundidad en la superficie de la obra. Este ritmo pausado y meditativo refleja la naturaleza misma de los recuerdos: fragmentados, incompletos y siempre en transformación. Con este mismo fin uso en el dibujo la tinta china, la aguada y la acuarela; a través de manchas gestuales, los trazos nerviosos e incompletos a penas perceptibles acentúan la profundidad y señalan los momentos de máxima atención.
El silencio es el hilo conductor de mi obra. Es el espacio donde los recuerdos respiran, el intervalo donde lo ausente cobra sentido. Cada línea y cada mancha de color actúan como vestigios de algo apenas tangible, como ecos que reverberan desde un pasado que nunca termina de desaparecer del todo.
Mi propósito no es ofrecer certezas, sino abrir puertas a lo que está casi olvidado, a lo que titila entre lo visible y lo invisible. Invito a quien observa a encontrarse con esos fragmentos, no para reconstruirlos, sino para habitarlos en su imperfección y vulnerabilidad.